Hay un mito que indica que las alarmas de monóxido de carbono deben instalarse en la parte inferior de una pared, porque el monóxido de carbono es más pesado que el aire. En realidad, el monóxido de carbono es ligeramente más liviano que el aire, y se esparce de forma pareja en una habitación.
Según los lineamientos sobre el monóxido de carbono de la Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA 720, edición 2005), todas las alarmas de monóxido de carbono deberán colocarse de forma centralizada fuera de cada dormitorio en sus inmediaciones, y cada alarma debe ser colocada en la pared, el techo u otra ubicación según lo indiquen las instrucciones de instalación que acompañan esa unidad.
Por qué las alarmas de monóxido de carbono se suelen instalar cerca del piso
Las alarmas de monóxido de carbono independientes se suelen ubicar en la parte inferior de una pared porque deben estar enchufadas a un tomacorrientes cerca del piso. Las alarmas de monóxido de carbono también tienen una pantalla que muestra los niveles de CO y necesitan estar a una altura donde sea fácil de leer.
Por qué no debes instalar una alarma de monóxido de carbono cerca de electrodomésticos de cocina o de calefacción
Ten en cuenta que no debes instalar detectores de monóxido de carbono directamente sobre o junto a electrodomésticos que quemen combustible, ya que pueden emitir una pequeña cantidad de monóxido de carbono al encenderse. Los detectores de monóxido de carbono no deben ubicarse a menos de 4.5 metros de electrodomésticos de cocina o calefacción, ni tampoco en zonas con mucha humedad como baños.
Para obtener más información acerca de la seguridad en relación con el monóxido de carbono, visita la Asociación Nacional de Protección contra Incendios.